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Pilas para dispositivos electrónicos(beta)

A la vista del ambiguo y poco estimulante título de este artículo parece que pretendo servir de sustituto de la valeriana en esas largas noches de insomnio que algunos por desgracia padecen. Espero que tras leer el artículo en su totalidad el lector haya aprendido algo, en tal caso el tiempo estaría bien invertido. Vamos allá.

Pongamos un poco de contexto al porqué de este artículo. El caso es que en tiempos recientes me estuve interesando por receptores GPS "de mano" (handheld como le dicen los angloparlantes). Las siglas vienen del inglés, Global Positioning System, o Sistema de Posicionamiento Global, que es la utilidad básica de este sistema.

Sin entrar en detalles sobre el sistema o sobre las utilidades prácticas y cotidianas de esta tecnología el caso es que los receptores de mano vienen alimentados por pilas como las de toda la vida, en número y formato variable. Dependiendo del modelo concreto de receptor, del número y tipo de las pilas que use, del uso que se de al dispositivo, de las condiciones meteorológicas, etc. la duración de las mismas podrá variar. Es decir, la autonomía de un mismo receptor GPS con un solo juego de pilas puede variar mucho (más bien muchísimo) dependiendo de los factores anteriores. En general, el uso continuo de un receptor GPS para indicar la posición y registrar continuamente el trazado que realizamos limita su autonomía a entre 10 y 20 horas de uso, aunque más próximo al límite inferior que al superior.

En principio lo mismo pasa con otros muchos dispositivos electrónicos de uso cotidiano, desde nuestro reloj de pulsera (autonomía de varios años) a nuestros teléfonos móviles (unas 100 o 200 horas en espera) o las cada vez más comunes agendas electrónicas PDA e incluso ordenadores portátiles (cuyas autonomías respectivas rondan las pocas horas). En el caso de un GPS usado para escapadas al campo de duración variable, pero en general con duraciones contabilizadas en días la autonomía puede ser crucial.

Aunque todos sabemos que la autonomía se puede aumentar de muy diversas maneras: desde poner a cargar el dispositivo en cuanto llegamos a la civilización o al coche (no suele ser una opción en plena Naturaleza) a llevar uno o más juegos de pilas de repuesto (nuevamente, cuando el peso adicional hay que llevarlo a cuestas esta opción puede no ser la más deseable). La otra opción es investigar un poco y averiguar si todas las pilas son iguales, porque el conocido conejito ese puede decir misa, pero todos deberíamos saber a estas alturas que en la publicidad las cosas no son siempre lo que parecen.

Y este es aproximadamente el objetivo de este artículo, investigar (con el uso de un GPS de mano para salidas al campo como excusa) el asunto de las pilas. Lo bueno de este artículo es que los conceptos serán igualmente aplicables a dispositivos más comunes como las tan en boga últimamente cámaras de fotos digitales.

No todas las pilas de una misma tecnología son iguales

Creo que eso lo tenemos todos bastante claro si alguna vez nos hemos fijado en la tremenda diferencia de precios que tienen distintas pilas de distintos fabricantes en sus distintos formatos. Para que las comparaciones sean justas hay que ser justos en las comparaciones (espero que Perogrullo no me demande por plagio). En primer lugar, las pilas se distinguen fácilmente por su tamaño y formato exterior. Aunque cada fabricante va un poco por libre, según parece el esttándar de facto identifica las pilas según su tamaño mediante las letras AAA, AA, 9V, C y D (hemos omitido pilas que por su formato no son habituales). Las más comunes son las AA, las cilíndricas alargadas de toda la vida. Las AAA son similares pero más cortas y bastante más finas, mientras que las C y D son también de forma cilíndrica pero cada una mayor que la anterior. Las pilas de formato 9V son las de nueve voltios, en forma de prisma rectangular.

De los anteriores formatos los únicos realmente interesantes para aparatos electrónicos son los AAA y AA, mientras que los C y D podrían usarse para chapucillas que luego veremos, y las de nueve voltios (por su baja capacidad energética) las podemos ignorar. Tenga en cuenta que ciertos aparatos cuentan con pilas de formato no estándar que podrían ligarle a un proveedor, con el coste que eso supone.

En cuanto a la tecnología usada para producir la energía que suministra la pila hay muchas opciones, cada una con sus ventajas e inconvenientes. En efecto, las pilas alcalinas del conejito (o similares) no son ni la única, ni la mejor opción, de hecho muchas veces pueden ser de las peores opciones (y a veces uno lo aprende por las malas tras haberse dejado el sueldo y la vida intentando que su cámara digital dure más de una docena de disparos aún a pesar de ponerle de las pilas alcalinas más caras que haya podido encontrar).

Las pilas no son más que pequeños recipientes en los que tiene lugar una reacción química que produce una cierta diferencia de potencial (voltaje) y que al ser conectada a una carga exterior produce una cierta corriente eléctrica (medida en Amperios). Según la naturaleza de esta reacción química la energía total que puede entregar la pila y al ritmo al que puede hacerlo (la intensidad de la corriente que genera) pueden variar más de diez veces para un mismo formato de pila. Algunas formulaciones son tales que la reacción química es reversible, y se puede recargar la pila con un dispositivo adecuado: son las conocidas pilas recargables (o secundarias), en oposición a las pilas tradicionales, o primarias.

Entre las pilas tradicionales existen diferentes tecnologías: desde la antiguas pilas salinas, hasta las recientes pilas de litio, pasando por las más comunes pilas alcalinas. En cada caso el nombre hace referencia a los componentes químicos usados en el interior de la pila para producir la energía que haga funcionar nuestros aparatos. Cada reacción química tiene unas ciertas propiedades, sin embargo lo importante es que todas las pilas comerciales se presentan con voltajes de 1,5 Voltios, y nos permite usar cualquier tipo de pila en cualquier aparato que acepte ese formato, con el único inconveniente de un aprovechamiento no óptimo de las baterías en ciertos casos.

Por su parte, dentro de las pilas recargables existen la de NiCd (Níquel-Cadmio), las de Litio y las NiMH (Níquel Metal Hidruro), aunque son las primeras y las terceras las más comunes en los formatos estándar. En este caso el tipo también indica la composición interna de las pilas y por lo tanto sus propiedades. Es importante darse cuenta que el voltaje nominal (el voltaje en que se estabiliza la batería durante la mayor parte de su ciclo de descarga) es de sólo 1,2 Voltios, inferior a los 1,5 Voltios de las pilas tradicionales, aunque en raras ocasiones los aparatos electrónicos se quejan de este hecho, como veremos más tarde.

Finalmente, para un mismo tamaño, tipo (recargable o no) y composición de la pila existen mejores y peores fabricantes, que consiguen productos mejores que la competencia (y generalmente más caros) principalmente en cuanto a energía máxima, temperaturas extremas de uso y número máximo de recargas (en su caso).

Curvas de descarga de las pilas

Como en otra muchas áreas del conocimiento humano en general, y en el caso particular de las empresas, las hay que gustan de explicar detallada y públicamente las características de sus productos para que el consumidor, si quiere informarse, decida con criterio, y otras que prefieren seducir con bonitos envoltorios y campañas de publicidad agresivas. Su producto podrá ser mejor o peor que la competencia, pero si no dan datos concretos (y a ser posible medidos según procedimientos estándar) el potencial comprador tendrá que hacerlo a ciegas (o cambiar a un fabricante más transparente).

Los fabricantes serios de pilas publican en sus páginas web las especificaciones técnicas de sus productos, que permite a los usuarios con los suficientes conocimientos comprar con criterio y aprender algo mientras tanto. Eso me pasó a mi cuando anduve indagando sobre las mejores pilas que usar con mi flamante receptor GPS Garmin Geko 201.

Había leído que uno de los pocos inconvenientes de este aparato era su reducida autonomía con la pareja de baterías tamaño AAA que necesita. El fabricante declara una autonomía de "hasta 12 horas en modo ahorro de baterías, con pilas alcalinas y a temperatura templada". No hay que ser muy astuto para pensar que las condiciones declaradas por el fabricante son las óptimas, y difícilmente se puedan conseguir en la realidad en un uso normal del producto. De hecho había leído historias de miedo acerca de autonomías de tres horas e incluso menos. Había que investigar.

Así que me fui a la página principal de un conocido fabricante nacional de pilas (CEGASA) y empecé a buscar la información técnica de sus productos. Afortunadamente esta información existe y se puede obtener en formato PDF para cada modelo de pila que fabrican. Como no disponen de pilas salinas de formato AAA usaré las de tamaño AA como referencia para esta parte del artículo. Obtuve la documentación para sus modelos en tamaño AA de las gamas Extra (R6 EXTRA), Power Plus (R6 POWER PLUS), Super Alkaline (LR6 SUPER ALCALINA) y Evolution (LR6 EVOLUTION).

En todos estos documentos vamos a prestar especial atención al recuadro titulado FICHA TECNICA (el orden en que se citaron los modelos en el párrafo anterior es de menor a mayor capacidad de las pilas). Vemos que en los cuatro casos la tensión (voltaje) nominal es de 1,5 Voltios. También vemos la química en que está basada cada pila (salinas y alcalinas). Las dimensiones evidentemente coinciden en todas ellas, no así el peso por los diferentes materiales usados. El tiempo de "conservación" define lo que tarda la pila en reducir su energía al 80% de la nominal, en condiciones de almacenamiento a cierta temperatura y nivel de humedad. Fíjese que en todos los casos se mide en años de manera que podemos usar tanto pilas salinas como alcalinas para aparatos de muy bajo consumo, como por ejemplo mandos a distancia, despertadores, etc.

Las diferencias importantes se dan principalmente en la "capacidad nominal" (la cantidad de energía total que la pila puede entregar en ciertas condiciones estándares de uso, fíjese en el pie de los documentos para más información) y la "máxima intensidad" de la corriente que puede entregar la pila. La energía se mide en Amperios/hora (Ah) o miliAmperios/hora (mAh): un Ah equivale a la energía proporcionada por una corriente de un Amperio de intensidad constante durante una hora. Esta magnitud nos serviráa más para comparar diferentes pilas que como medida exacta de la energía que pueden entrergar, por las razones que veremos luego.

Puede ver que las pilas salinas tienen una capacidad nominal en torno a los 1000 mAh y unas intensidades máximas de 400 mA. Pero no es posible aplicar "la cuenta de la vieja" a estos valores y presuponer que una pila de 1000 mAh de capacidad con una intensidad máxima de 400 mA pueda suministrar dicha corriente durante 2,5 horas (150 minutos). Y esto es así porque la "capacidad nominal" se mide bajo una corriente muy inferior a la máxima, que aumenta la eficiencia de la reacción química y hace que entregue una energía total mayor que entregando una corriente mayor.

Con las pilas alcalinas sucede algo parecido, pero en este caso las capacidades nominales máximas alcanzan los 2800 mAh y las intensidades máximas los 1500 mA. Es decir, una buena pila alcalina tiene una capacidad energética hasta el triple que una pila salina (pila normal) y hasta cuatro veces mayor intensidad máxima. Si necesitamos pilas para aparatos de elevado consumo (en cuanto a intensidad eléctrica) puede que una simple pila salina no pueda ni encender el aparato. Y en caso de que pueda la limitada cantidad de energía que puede producir y su funcionamiento al límite de intensidad reducirá su duración a un suspiro. Razón por la cual nadie en su sano juicio pone pilas normales a sus cámaras de fotos digitales.

Si nos centramos ahora en las pilas recargables del mismo fabricante vemos que el acumulador NiMH del fabricante en formato AA (KR6) tiene una tensión nominal de 1,2 Voltios (frente a los 1,5 Voltios de las no recargables). Como decimos en la mayoría de dispositivos electrónicos que funcionan con dos pilas esta diferencia de voltaje no debería hacer que no funcionara el aparato, aunque puede darse un inconveniente que veremos luego. La capacidad de este acumulador es de 1500 mAh, pero ojo, bajo unas condiciones de medición basadas en un consumo constante de 300 mA, a 20ºC de temperatura ambiente, y considerando gastada la batería cuando el voltaje cae a 1,0 Voltios.

Es decir, parece que la capacidad de una pila recargable NiMH del fabricante es aproximadamente la mitad que la de una alcalina de gama alta del mismo tamaño, pero esta primera impresión es falsa. En el caso de la pila alcalina el fabricante no dice las condiciones de medición, simplemente refiere a unos estándares (el IEC 60086-1 e IEC 60086-2, que no están libremente disponibles en Internet). Y ya hemos visto que cuanto mayor es la corriente de la descarga, menor es la energía máxima que puede generar. Fíjese por ejemplo en la gráfica de "descarga intensiva continua" de la LR6EVO, medida a 1000 mAh, y compruebe como la duración de la pila (hasta caer a 1,0 Voltios de tensión) es de unos 45 minutos, es decir, entrega en total unos 750 mAh. Si la pila recargable fuera más eficiente que la alcalina a esas intensidades podría ser más duradera para aplicaciones como cámaras digitales con flash, PDA, etc.

Para salir de dudas puede consultar de nuevo las especificaciones de la pila AA recargable, y apreciará que las gráficas del documento muestran la tensión en la pila a lo largo del tiempo para distintos consumos a intensidad de corriente constante. Suponiendo que por debajo de 1,0 Voltios la pila es incapaz de hacer funcionar los componentes electrónicos del aparato, a partir de las diferentes gráficas puede ver la autonomía estimada de la pila para un aparato de consumo igual al de la gráfica. Por desgracia el fabricante no proporciona estas útiles gráficas para sus pilas tradicionales (salinas y alcalinas) y puesto que no tenemos acceso a los estándares usados en sus mediciones las comparaciones de sus productos no serían justas.

Un último detalle de nomenclatura: en las gráficas se indica la intensidad de descarga tanto en mAh como en tanto por uno sobre la capacidad máxima de la batería. Por ejemplo, 0,2C significa una corriente 0,2 veces la capacidad nominal de la pila. Para una pila como la KR6 esa cantidad equivale a 300 mA, mientras que para una pila recargable AA de 2300 mAh equivaldría a 460 mA.

¿Y cómo se lo que consume mi aparato?

¡Por favor señores, dejen de hacer bromitas a propósito del aparato, que no es lo que están pensando!. En realidad lo que nos interesa es averiguar el consumo de corriente (en mili Amperios) de nuestro dispositivo electrónico para así comparar, con las gráficas mencionadas anteriormente en la mano, cada pila disponible y así escoger la más adecuada a nuestras pretensiones. Por desgracia este dato de consumo, al menos en aparatos alimentados por pilas, no suele estar disponible y tendremos que deducirlo (o medirlo experimentalmente con ayuda de un amperímetro).

Si colocamos un amperímetro en un circuito serie entre las pilas y el dispositivo, lo encendemos y lo usamos normalmente, la medida que nos de el amperímetro será una muy buena aproximación a su consumo real. En el caso de aparatos de consumos "impulsivos" (como el flash de una cámara digital) puede que el tiempo de respuesta del amperímetro no permita ver el consumo instantáneo, pero siempre podemos ir probando e intentar ver alguna medición durante el disparo.

A falta de un amperímetro siempre podemos hacer una estimación aproximada del consumo medio de un dispositivo electrónico (o buscar en Internet si alguien ya midió el consumo de manera más científica). A partir de la informacíon del fabricante en cuanto a la autonomía del dispositivo se puede hacer una estimación de su consumo en miliamperios. El fabricante afirma que la autonomía es de hasta 12 horas en modo ahorro de baterías, con (2) pilas alcalinas y a temperatura templada. El hecho de que sean dos pilas no afecta a los cálculos, puesto que ambas van en serie para proporcionar aproximadamente 3 Voltios de tensión y la corriente de ambas será la misma.

Está claro que el fabricante habrá usado las mejores pilas en formato AAA para las medidas de autonomía para obtener un valor lo más alto posible. Afirma haber usado pilas alcalinas en lugar de salinas o recargables NiMH. Para verificar sus datos y estimar la autonomía del aparato con otro tipo de pilas vamos a usar la información técnica que Energizer pone a nuestra disposición en su Technical Info Website. De la enorme gama de productos de que disponen nos fijaremos en los siguientes:

  • Primary -> Carbon Zinc -> Consumer/OEM -> 1212: pila salina en formato AAA (540 mAh medidos a 21°C, corriente continua de 16 mA y corte a 0,8 Voltios).
  • Primary -> Alkaline -> Energizer e² -> X92: pila alcalina de última generación en formato AAA (1375 mAh a 21°C, corriente continua de 25 mA y corte a 0,8 Voltios).
  • Rechargeables -> NiMH -> nh12: pila recargable NiMH de alta capacidad en formato AAA (750 mAh medidos a 21°C, corriente continua de 150 mA y corte a 1,0 Voltios).

Se aprecia claramente que la capacidad de una pila alcalina de última tecnología es muy superior a la de cualquier otra, al menos en apariencia. Las condiciones de medida de la alcalina y la recargable son muy diferentes en cuanto a la corriente entregada, y evidentemente a mayor corriente menor eficiencia y menor cantidad de energía total. Aunque más tarde trataremos más en profundidad el asunto, en la gráfica inferior derecha en la primera página que describe la X92 podemos ver que bajo una corriente constante de 150 mA (la usada para medir la recargable) la autonomía de la pila alcalina baja desde las 80 horas declaradas a sólo 6 horas. Es decir, multiplicar por seis la corriente (desde los 25 mA a los 150 mA) reduce la duración en un factor trece, lo que supone que la eficiencia (y la energía entregada por la pila) cae aproximadamente a la mitad.

Olvidémonos por un momento de la anterior "revelación" y sigamos tratando de averiguar el consumo de nuestro dispositivo. A priori no sabemos si será más cercano a los 25 mA usados para medir las alcalinas o a los 150 mA de las recargables, así que sobre ambas hipótesis calcularemos el consumo aproximado y luego comprobaremos si la hipótesis era o no acertada. Como en las propias páginas del fabricante se muestra existen baterís recargables NiMH de capacidad superior, incluso de 900 mAh, pero no disponemos de documentación tácnica sobre las mismas, y de momentos las ignoraremos.

Si suponemos que Garmin usó alcalinas de última generaciín Energizer X92 para la medición de autonomía del Geko 201 obtenemos que el consumo medio de corriente fue de 115 mA durante las 12 de autonomía declarada. Si el fabricante hubiera usado pilas recargables Energizer NH12 (de 750 mAh) el consumo de corriente sería de unos 60 mA durante esas 12 horas.

Puede que las alcalinas usadas por el fabricante fueran de menor capacidad que las Energizer X92. Si hubiéramos optado por alcalinas más económicas (como las Energizer E92, de 1250 mAh en las mismas condiciones que la Energizer X92) la corriente media consumida hubiera sido de unos 100 mA, que es el valor redondo que usaremos en los sucesivo.

A 100 mA de corriente cotinua la Energizer X92 y con un corte a 1,0 Voltios (valor mucho más realista para dispositivos electrónicos) reduce su duración desde las 80 horas declaradas a sólo 9 horas (el rendimiento cae al 45% del declarado, así como la energía entregada, aproximadamente 620 mAh). Por su parte la recargable Energizer NH12 de 750 mAh trabajará por debajo de la corriente usada al medir su capacidad, y por lo tanto entregará incluso más energía de la declarada.

Aunque la documentación de esta pila no incluye la misma gráfica que la anterior podemos ver en las existentes que el aumento en la duración es prácticamente lineal según disminuye la intensidad (y a la inversa al aumentarla). De ahí que podamos decir sin gran imprecisión que una pareja de las recargables mencionadas durarán unas ocho horas, que es aproximadamente lo mismo que obtenemos para las alcalinas de última tecnología.

En cualquier caso el fabricante afirma una duración de 12 horas, algo mayor que la calculada y que bien pudiera deberse a las suposiciones realizadas. Sin embargo hemos deducido que el consumo del receptor GPS es de unos 100 mA, y en tales condiciones puede que unas pilas recargables nos den una autonomía similar a las alcalinas, a pesar de sus muy diferentes capacidades declaradas. Si en lugar de tratarse de un aparato de consumo medio se tratara de una cámara fotográfica digital con un gran LCD en color, flash, zoom y gran capacidad de memoria casi con toda seguridad las pilas recargables durarían mucho más que las tradicionales.

Últimas consideraciones: ¿Cuáles uso?

En el caso planteado no está del todo claro que las pilas alcalinas tengan mayor duración que las recargables, aunque si el fabricante las usó como referencia probablemente sea así. Sin embargo en cuanto no usemos el dispositivo en las condiciones óptimas de consumo (sin ahorro de baterías, con el iluminador de pantalla, operando los menús, registrando tracks y waypoints) la tendencia será a que las alcalinas duren proporcionalmente menos y las recargables proporcionalmente más. Entonces, ¿invierto en pilas recargables NiMH más un cargador adecuado, o voy comprando paquetes de alcalinas según lo vaya necesitando?.

La respuesta depende mucho del uso que se vaya a dar al dispositivo. Para un uso ocasional, de breve duración (por ejemplo, salidas esporádicas al campo de un sólo día y usando el receptor para marcar la posición de vez en cuando) una pareja de pilas alcalinas de calidad nos puede durar algunos meses. A un precio de X.XX€ el paquete de dos Energizer E92 no hay otra opción más barata. Si las salidas al campo son esporádicas pero usa el receptor continuamente para marcar el recorrido puede que consuma uno o más paquetes de AAA alcalinas cada vez.

Cuando las salidas son más frecuentes y prolongadas el gasto en pilas puede ser importante. Posiblemente otros gastos asociados con sus escapadas a la Naturaleza sean de mucha mayor cuantía como para que los X.XX€ de tres paquetes de pilas alcalinas AAA le echen para atrás, pero en esta vida no todo es el dinero. A veces cuando uno está preparando la mochila la noche antes de la escapada se da cuenta de que no tiene pilas, y ya tiene que alterar los planes el día siguiente para proveerse de ellas. Además cualquier persona concienciada con la Naturaleza debería preocuparse de generar la menor cantidad posible de residuos, y desechar seis AAA alcalinas (menos peligrosas que las famosas pilas botón, pero aún as´ requieren de un tratamiento y reclicaje especial) cada fin de semana debería hacerle reflexionar.

Por su parte las pilas alcalinas NiMH modernas pueden usarse y recargarse hasta 1000 veces sin pérdida notable de capacidad, incluso si no se descargan completamente antes de volver a cargarlas (escaso efecto memoria, a diferencia de las antiguas recargables de NiCd, que además cuentan con unas capacidades en torno a la tercera parte de las NiMH). Ya hemos visto que su capacidad es en principio menor que el de las alcalinas, pero en dispositivos electrónicos como el estudiado se equipara o puede ser incluso mejor. Además son compatibles con cualquier aparato que acepte pilas alcalinas del mismo formato, a pesar de que su voltaje declarado es de 1,2 Voltios frente a los 1,5 Voltios de las alcalinas.

Sin embargo las pilas recargables NiMH tienen sus inconvenientes: su coste de adquisición es inicialmente mayor y además es necesario comprar un cargador compatible y de calidad. El precio de una pareja de Energizer NH12 de 750 mAh está en torno a los 7,00€ (frente a los X.XX€ de unas alcalinas Energizer E92. Un cargador de calidad como el Energizer Compact Charger (del que puede ver más detalles en las páginas del fabricante) tiene un coste de unos 35,0€ incluyendo cuatro pilas recargables AA NiMH de 2300 mAh de capacidad. De todas maneras cuatro AAA recargables más cuatro AA recargables más un cargador tienen un coste inferior a los 50€, que se amortizan rápidamente si usa con cierta frecuencia aparatos electrónicos de elevado consumo.

Otro inconveniente es que las recargables de NiMH reducen bastante su rendimiento en temperaturas bajas (bajo cero) y además puede afectar negativamente al número máximo de recargas. Para evitar estos problemas habitualmente se mantiene el dispositivo bajo la ropa hasta el momento de usarlo, o en caso de que lo anterior no sea posible se construye un alimentador externo a pilas, que se puede llevar al calor de la ropa, y suministra electricidad al dispositivo mediante un conector a tal efecto. La idea del alimentador externo también se puede usar para construir un paquete de pilas de gran capacidad que alimenten al dispositivo y mejoren su autonomía, que de otra manera estaría limitada por el tamaño de pilas que acepte el aparato.

Un pequeño problema con las pilas recargables NiMH que debe tener presente es que su shelf life es muy bajo. El término anterior hace referencia al tiempo que una pila puede estar sin usar antes de perder una parte significativa de su carga por la reación química normal de sus componentes internos. En el caso de las pilas alcalinas este tiempo se mide en años, mientras que en las recargables de NiMH se mide en meses. La pérdida aproximada de energía en una pila NiMH es del orden del 1% diario, aunque siempre se puede recargar en cualquier momento y recuperar la energía total por la ausencia de efecto memoria de estas pilas.

El último inconveniente de usar recargables NiMH en lugar de alcalinas para aparatos de alto consumo es que en muchas ocasiones estos están diseñados para trabajar con pilas alcalinas, no con recargables. En principio no debería haber ninguna diferencia de cara al aparato, de hecho no puede saber si está usando pilas de uno u otro tipo. El problema viene cuando dicho aparato monitoriza el voltaje de la pila como indicador de su carga (el voltaje siempre cae según se agota la energía de la pila, como puede comprobar revisando la documentación técnica de las pilas).

Ya hemos visto que las alcalinas tienen un voltaje declarado de 1,5 Voltios, y según se van descargando el voltaje va cayendo de manera aproximadamente lineal. Por su parte las recargables de NiMH tienen un voltaje inicial de aproximadamente 1,4 Voltios, que rápidamente (durante el 20% inicial del uso) cae a los 1,2 Voltios nominales, para mantenerse así hasta aproximadamente el 80% de su ciclo de descarga, momento en el cual comienza a caer hasta unos 1,1 Voltios al 90% de su ciclo, y de ahí en adelante la caída del voltaje es vertical.

Si con el fin de evitar el apagado brusco y repentino del dispositivo (para evitar problemas con los datos a medio almacenar o incluso daños a la electrónica) el dispositivo se apaga automáticamente al llegar a los 1,1 Voltios (o incluso antes) en el caso de utilizar pilas recargables de NiMH es probable que desaproveche un 10% de su energía. Por esta razón algunos dispositivos electrónicos disponen de una opción de configuración para saber si funcionan en cada momento con pilas de uno u otro tipo.

Despedida

Si ha llegado hasta el final, desde luego que se ha ganado el cielo. Espero que al menos haya sacado alguna conclusión de su lectura, e incluso que haya aprendido algo con verdadera utilidad práctica para entender mejor el mundo que le rodea. Se le anima a enviar sugerencias y correcciones sobre el artículo a la dirección de correo que consta al final de la página, de esta manera el artículo mejorará y será cada vez más útil para todos. En futuras semanas procederé a elaborar artículos más centrados en el Garmin Geko 201 que ha dado pie a este artículo analizando (desde la perspectiva de un reciente usuario de GPS) y en alguno de los cuales se podrá comprobar si realmente las hipótesis llevadas a cabo en este artículo y los datos proporcionados por el fabricante se ajustan razonablemente a la realidad.

Última modificación: 10-October-2005 14:48:41 -0400

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